Ante la situación de los Equipos de Tratamiento Familiar

Salva del ETF de El Ejido comparte con nosotros su reflexión:

La legislación entorno a la protección del Menor1, es tan numerosa como clara en los principios de garantizar el bienestar de los más pequeños. Las sociedades llamadas democráticas deben de garantizar esos principios ya no sólo legales, sino también morales, con el establecimiento de los servicios y procedimientos que salvaguarden una integridad mínima de la Infancia, a la sazón uno de los colectivos más olvidados por su escasa visibilidad social y por su nula influencia electoral.

En el caso concreto de las competencias que la Junta de Andalucía tiene en esta materia, se han dado pasos importantes a nivel jurídico, administrativo y procedimental que han dado lugar a un Sistema de Atención a la Infancia articulado en distintos programas que previenen e intervienen a fin de mejorar situaciones de riesgo en este colectivo y que incluye, destacadamente, el de Tratamiento a Familias con Menores (E.T.F.) que convenia la Consejería de Igualdad y Bienestar Social con las distintas corporaciones locales andaluzas.

Este programa y el equipo a su cargo resulta muy relevante ya que supone a la administración:

  • La muestra de su compromiso con los deberes adquiridos con la Infancia en su propio desarrollo legal al establecer una herramienta multidisciplinar para prevenir, detectar de forma temprana, corregir y solucionar las causas del maltrato y negligencia en la Infancia, al trabajar desde el mismo contexto familiar.

  • Un ahorro económico, ya no sólo por evitar la costosa institucionalización de un menor2 sino también por prevenir otros futuros desamparos, amén de evitar otros problemas colaterales (tratamientos en Salud Mental, Rehabilitación, Comportamientos disruptivos y delincuenciales, etc.).

A pesar de lo anterior, la actual coyuntura económica global, sumada en muchos casos a numerosos déficit presupuestarios municipales, está creando incertidumbre en todo el personal, funcionario y laboral, de estos Equipos de Tratamiento Familiar, y de forma justificada ya que se están produciendo crecientes recortes de prestaciones y primeros despidos asociados a la suspensión, a priori temporal, del programa en algunos lugares (Ayuntamiento de Coín o Diputación de Sevilla).

La cuestión que se plantea.. (Lee más)

servicio incide directamente en el clima laboral y su rendimiento. Si por un lado lo más evidente es una reorganización y racionalización presupuestaria que optimice los recursos y servicios por otro es fundamental minimizar todo impacto negativo en el capital humano. Se ha de recordar que el ETF es un servicio vital de preservación del bienestar de los Menores andaluces en situación de riesgos por lo que su estabilidad y permanencia no debe de fluctuar según los vaivenes políticos, justificar ajustes electoralistas ni pagar los excesos de algunos gobiernos.

Debe de quedar claro que el colectivo de l@s trabajador@s de los E:T.F., pese a tener claras necesidades de mejora, no estamos reclamando el aumento de partidas presupuestarias ni sueldos, sino una garantía de mantenimiento de este servicio independientemente de vaivenes políticos, electorales y presupuestarios.

Esta garantía pasa por establecer un procedimiento de financiación estable que, como la Trasferencia de Crédito Reconocido, asegure una continuidad del trabajo con familias y menores. Los beneficios más obvios del cambio de los convenios anuales a un concierto indefinido son:

_ El reconocimiento oficial de la importancia del trabajo con la Infancia en riesgo.

_ La estabilidad laboral, con la consecuente mejora de la calidad del servicio.

_ No se interrumpen las muchas veces delicadas intervenciones familiares.

En contra de lo que pueda parecer, el hecho de promover la estabilidad de personal y mantener la plantilla cohesionada dentro del régimen funcionario y laboral suponen otros claros beneficios para la patronal como:

  • “Paz” sindical.
  • Mejora de relaciones laborales.
  • Mayor rendimiento.
  • Incremento calidad servicio a la ciudadanía.
  • Seguridad e independencia del personal público.
  • Inversión social en la comunidad.
  • Mejora imagen pública de la Corporación.
  • ..

 

Además se ha de contar con los efectos positivos en el propio trabajador, entre los que destacaríamos:

  • Aumento de la productividad personal.
  • Incremento del sentimiento de pertenencia al organismo.
  • Mejora del ambiente laboral.
  • Estabilidad económica.
  • Mejora personal: vida familiar, certidumbre psicológica, autoestima o desarrollo profesional

1Entre otras la Ley 1/1998, de 20 de abril, de los Derechos y la Atención a la Infancia

2 . Aproximadamente 60 € por plaza ocupada y día, y 35 por plaza no ocupada en centros de acogida concertados, lo que por ejemplo da un ahorro anual de 22.000 € a la administración por un sólo niño del que se evite su desamparo – Orden 16 de abril de 2001, BOJA nº 50

One Comment

  1. M Ángeles López Zapatería 7 Mayo, 2014 Reply

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